El oro tiene un color único y es uno de los metales más densos.
Normalmente una moneda de oro falsificada es, o de mayor tamaño, o más pesada,
o ambas cosas.
Un antiguo método para comprobar una moneda de oro era morderla, porque el
oro es un metal blando y si se mezcla con un metal básico es más dura y eso se
comprobaba mordiendo la moneda suavemente. Sin
embargo, este rústico método no es una garantía. Otro clásico era tirar la
moneda encima de una mesa y escuchar el sonido emitido, ya que una moneda de
oro tiene su propia tonalidad.
Para el inversor particular, lo más
importante es conocer sus necesidades de inversión para comprar e invertir en
las monedas o lingotes de oro que mejor cumpla sus requisitos. Las características básicas que son
importantes conocer son: la tirada, el año de emisión, las dimensiones, el
diseño de la moneda o lingote, el contenido en oro fino o pureza y el tipo de
aleación (según si es con cobre o con plata, el color de la moneda será
diferente).
Idealmente con todos los datos
anteriores y una moneda auténtica se puede fácilmente detectar una moneda
falsa. En general las monedas de oro son difíciles de falsificar y conociendo
las características técnicas de una moneda suele ser suficiente.
Algunas personas utilizan imanes
para comprobar un objeto de oro, si la moneda o el lingote de oro se queda
pegado enseguida al imán lo más seguro es que no se trate de oro, si solo hay
una pequeña atracción magnética puede ser oro.
En el mundo de la numismática
existen todo tipo de monedas de oro falsas que son realmente de oro, pero no
son monedas numismáticas. Para el comprador de monedas de oro de inversión eso
no es relevante siempre que pague una prima normal sobre el precio spot del
oro.
Para comprobar el peso se recomienda utilizar una báscula electrónica de
calidad que dé el peso con decimales, y para medir las dimensiones, un medidor
electrónico que indique los decimales. Es muy difícil falsificar de una
forma económica una moneda o lingote de oro (de unidades pequeñas hasta 250
gramos) sin que un test de peso y dimensiones revele enseguida que se trata de
una falsificación. La razón es que el oro es uno de los metales más densos
(Densidad = Masa/Volumen). La densidad de oro de 24 quilates (99.9% de pureza)
es de 19.3 gramos/cm3.

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